31 mar. 2011

Jacques Lacan. "La tercera" (enlace de audio actualizado)


Lo verdaderamente curioso es nuestra tendencia a usar y abusar de las formas ternarias. 
Octavio Paz . Prólogo a "El lenguaje de las trilogías", de E. Ferrer.

¡Oh, matemáticos, aclaren el error!  El espíritu no tiene voz, porque donde hay voz hay cuerpo.
Leonardo. citado por G. Agamben


1 de noviembre de 1974. En México, es la víspera del día de muertos y no hace mucho yo he venido al mundo; en Roma, ciudad llena de historia para la humanidad y el naciente lacanismo, la Escuela Freudiana de Paris celebra su séptimo Congreso. La tercera (La Troisième) -título alusivo a las veces que hablaría en dicha ciudad y a las tres dimensiones del nudo borromeo- es la intervención de Jacques Lacan.

Del escrito (sesenta y seis folios, dice hacia el final [2:33:15]) que preparó para la ocasión, que yo sepa, sólo circula en transcripciones lo que Lacan leyó y pronunció de viva voz ese día ante el público (francés en su mayoría) que abarrotaba la sala de conciertos de la Academia Nacional de Santa Cecilia.

Más allá de aparentes digresiones ("Bueno me estoy extraviando, sin embargo, este extravío no pierde el hilo de lo que demuestra"), de los pasajes sumamente intrincados, del recorrido zigzagueante ("al decirles todo esto tengo la sensación  de que el lenguaje sólo puede avanzar verdaderamente retorciéndose y enrollándose, contornéandose de una manera de la que después de todo no puede decirse que no esté dando el ejemplo"), el discurso de Lacan se dirige al quehacer del psicoanalista y a la presentación de la puesta en plano (mise à plat) del nudo borromeo; operación con la cual Lacan convertiría al nudo en un instrumento de escritura: "El nudo borromeo es una escritura, y esta escritura soporta un real", diría unas semanas más tarde, ya de vuelta a su seminario (RSI).

La conferencia pertenece entonces al momento último de la enseñanza lacaniana, momento en el que las elaboraciones y desarrollos doctrinarios de Lacan tendrían como eje el estudio de la estructura borromea y su articulación (¿posible o imposible?, ¿lograda o no?, ahí se dividen posiciones) con la praxis por él llamada psicoanálisis.

Se ha dicho que, además de una escritura, con el nudo Lacan dio a los analistas una nueva forma de pensar los conceptos, al punto en que sería válido preguntarse si después del nudo cabe seguir hablando de conceptos. Si bien el achatamiento del nudo (pasaje de la tercera a la segunda dimensión) fue abordado en el seminario Les non-dupes errent (especialmente el 8 de enero de1974), e incluso antes, en la penúltima lección de Encore (23 de octubre de 1973) , en La tercera, Lacan situó por primera vez mediante una escritura el "lugar" de algunas nociones que elaboraba tiempo atrás: el goce fálico (Jφ), el goce del Otro (JA), el objeto a minúscula, objeto del cual -decía en la conferencia- "no hay ninguna idea".



La escritura topológica nodal que Lacan desarrolló a partir de 1972 tenía el objetivo de brindar un soporte doctrinario al sujeto que despliega su decir en una cura analítica. Una escritura donde las tres categorías del ternario son por primera vez, realmente, estrictamente equivalentes. RSI (tres dimensiones, tres residencias del decir, si seguimos el juego homofónico de Lacan: dimension, dit-mansion). En 1974 (porque va a cambiar la cosa), Lacan consideraba que tres era el mínimo de consistencias necesarias para formar la cadena borromea, así como que la propiedad fundamental de ésta radicaba en que las consistencias se anudan de tal forma que al cortar una las tres se separan: propiedad invariante que sólo se cumple en la tercera pues, en la cuarta dimensión -espacio calculable pero no imaginable, a decir de Lacan- dos o mas consistencias se pueden separar sin ser cortadas.

La imagen de arriba muestra la escritura más acabada de los borromeos aplanados que Lacan presentó en ocasión de La tercera. Además de las zonas interiores y las creadas por los cruces, las consistencias se abren, creando zonas de escritura exteriores a cada una (en el seminario RSI se llamarán campos de ex-sistencia); además de los lacanianos hay significantes freudianos: la representación preconsciente, en el campo que se abre del Imaginario hacia el Real; el inconsciente en el que se abre del Simbólico hacia el Imaginario, en tanto del Real hacia el Simbólico se abre el lugar donde se escribe el síntoma ("Llamo síntoma a lo que viene del Real" [45:33]). La vida (en el Real) y la muerte (en el Simbólico), si se piensa en un texto como Más allá del principio del placer, son significantes freudianos que atañen muy de cerca al goce.

En el centro, el núcleo de la estructura que Lacan denominó trisquel, está el objeto a que, en tanto plus de gozar, ([2:07:04] "es sobre este sitio del plus-de-jouir, donde se conecta todo goce; y por lo tanto lo que es externo en cada una de esas intersecciones") conecta con los goces al tiempo que los separa: el goce fálico (Jφ) fuera del cuerpo, en la intersección entre el Real y el Simbólico; el goce del Otro (JA), goce imposible mediado por la palabra y a la vez fuera de lenguaje, en la intersección entre el Imaginario y el Real, un goce que, según Lacan, sólo podría colmar la ciencia. Finalmente, entre Imaginario y Simbólico está el sentido, otra forma del goce (jouis-sens) a realizarse en el equívoco o el witz.

En La tercera, Lacan insiste una vez más en el hecho de que la interpretación analítica no opera desde el sentido (no es una hermenéutica), en cambio juega con el equívoco ([2:09:22] "que entraña la abolición del sentido"), recae directamente en el significante:
[02:11:02] "En la medida en que, en la interpretación, la intervención analítica recae únicamente sobre el significante, algo del campo del síntoma puede retroceder. Aquí en el simbólico, el simbólico en tanto lo sostiene lalengua (...)"
Y es acaso la materia sonora, la voz significante de lalangue de Lacan, entre otras muchas cosas más, lo que podemos oír en la grabación de esta conferencia, antes que como lalengua adquiera eficacia en su pasaje al escrito ("ya que no hay letra sin lalengua, y ése incluso es el problema, ¿cómo puede lalengua precipitarse en la letra?"). Incluso si nunca lo alcanza, como en la transcripción publicada en las Actas de la Escuela Freudiana de Paris, donde -como dato curioso- se borra el lapsus de Lacan [07:59] que daba por muerto a Lévi-Strauss, treinta y cinco años antes de que feneciera, restituyendo (en versión no revisada por Lacan) en su lugar el nombre de un amigo de ambos: Merleau-Ponty (muerto en 1961). Una tercera persona, ficticia, citada en el escrito. O como cuando se pierde, en la misma transcripción, el neologismo: subjenctif  [17:33] (condensación homofónica entre subjonctif y subjectif, subjuntivo y subjetivo).

En La tercera, la voz de Lacan parece hacer sonar el canto de su lalangue, ("Ficción y canto de la palabra y del lenguaje en el psicoanálisis", ironizaba ya con su célebre título, en el seminario La angustia, donde también estudiaba la voz). Antes de precipitarse en la letra del escrito, en la intersección entre Imaginario y Real, pero en otra escritura, más ahí donde el Real y el Simbólico se anudan a lo imaginario del cuerpo.

Y es que si en 1954 dio su célebre Discours de Rome, La tercera sería más bien -como lo dice el propio Lacan desde el inicio [02:15]- su disqu'ourdrome (neologismo que condensa "discurso" [discours], "dice que" o "dice lo que" [dit ce que], "drom" [raíz del griego édramon, correr], "Roma" [Rome], y "disco" [disque], objeto topológico con el que Lacan figuraba el objeto a).
 [04:06] "Este ourdrome simplemente me ofrece la ocasión de colocar la voz bajo la rúbrica de los cuatro objetos que yo he llamado a, es decir, volver a vaciar la sustancia que podría haber en el ruido que ella hace, es decir, volver a colocar en la cuenta de la operación significante, la que yo he especificado como efectos llamados de metonimia, de tal modo que a partir de ahí, la voz -si así puedo decirlo- la voz es libre, libre de ser otra cosa que no sea sustancia"

El audio de la conferencia completa se puede descargar en formato mp3 aquí.

Aquí la transcripción aparecida en las Actas de la EFP. (Fuente Pas-tout Lacan)

Y aquí se puede leer en línea una transcripción alterna disponible en el sitio de Patrick Valas.

3 comentarios:

m.augusta dijo...

Gabriel, este post está ótimo!
Sobre lalangue, me emociona como você escreve. Aliás, é a partir de um lapsus que essa bela palavra foi forjada. Então, sobre o lapsus de Lacan ao qual você se refere e a 'correção' feita na ata, além de ignorarem o neologismo precioso, dá para imaginar o que acontece com as publicações ditas 'oficiais'.
Agradeço pelos achados que você coloca a público. Abraço, m.augusta

Norberto Gómez dijo...

Sí, Gabriel, recién leo este post, y, creo está situado una sere de aperturas, "puntos de fuga" para seguir desde la Tercera. Abrazo de Norberto Gómez desde Buenos Aires

Gabriel Meraz-Arriola dijo...

Un gusto tenerte por el blog, Norberto. Un abrazo